miércoles, 7 de octubre de 2009

Stop!

Estaba escuchando ahora mismo por enésima vez el último disco de Joe Bonamassa, The Ballad of John Henry. Es un estuplendísimo disco, y si vosotros no lo habéis escuchado, ya estáis tardando; os estáis perdiendo uno de los mejores discos de este año.

El caso es que ha llegado la segunda canción, después de la que da título al disco (y que, evidentemente, es la primera ;p). Esta segunda tonadilla se llama Stop!, pero no es de Joe, sino que es una versión bonamassera de la canción de 1988 compuesta y cantada por Sam Brown; de la que, por cierto, tengo por ahí el maxisingle en vinilo (ese extraño disco con forma de LP pero que giraba a 45 rpm y que tenía más canciones que un sencillo y menos que un LP...).

Joe ha modificado tanto la canción de Sam, que salvo por la parte del estribillo (y por la letra, por supuesto), se hace difícil adivinar que son la misma tonadilla (y menos sin poder mirar los créditos, como nos pasa a muchos... ;p). De hecho, no fue hasta hace unos días que me dí cuenta... Así que me he ido a yutuf a buscar vídeos, y ¡sorpresa! He encontrado lo que os dejo a continuación.

Primero, el vídeo de la versión original de Samantha. Veréis que en la fecha pone 1989, que es el año en el que salió el LP, aunque el sencillo fue publicado un año antes. La canción pasó casi desapercibida hasta la salida del LP, cuando se convirtió en un bombazo y llegó a vender dos millones y medio de discos... Una de esas cosas inexplicables que pasan en la música.

Y después, la versión de Joe. Se supone que el vídeo está hecho durante la grabación del disco, aunque todos sabemos cómo se hacen estas cosas... Fijaos en las guitarras de Joe; aparece con tres a lo largo del vídeo. Usa sobre todo una de sus doradas Les Paul Goldtop. Sale también con una Strato sunburst algo machacada (raro, puesto que desde hace unos años no suele usar guitarras Fender en público). Y, por último, durante una parte del solo, utiliza una de las guitarras más bonitas que se han hecho jamas (y que encima es una de las que mejor suenan): una Gibson Lucille, como la que usa BB King. Una pasada de instrumento...

Ved y escuchad las dos versiones, y a ver cuál os gusta más de las dos. Y decídmelo, que últimamente estáis más callados que yo ;p

Eso sí, disfrutadlas ambas.

Saludos.



2 comentarios:

Waris dijo...

Pues me pones en un aprieto, no puedo elegir.
Los violines de la primera, esa voz tersa pero con garra, la cadencia lenta pero con ritmillo y los recuerdos de años pretéritos hacen que adore esta tonadilla.
Peeeeeeeeeeero, como la vida es una gran escala de grises, va, llega Bonamassa y se sale; sin tener una voz especialmente dotada y tampoco es un bellezón que digamos, traslada pasión, consigue hacer con la guitarra lo que con la voz no puede. Touché!
Más nada puedo añadir, sólo gracias por traer esto a mis oídos.
Muack!

Raptor7 dijo...

Si tenemos que elegir belleza, que conste que yo también lo tengo claro... ;p

En cuanto a la versión que más me gusta... Mmmmmhhhh... La verdad es que es muy complicado. La voz de Sam Brown es impresionante, y es una pena que no tuviese más suerte en el mundo de la canción. Pero Joe es Joe, y, como dices, el aire bluesero que le da a la tonadilla, no solo con la guitarra, sino también con la voz, es insustituible.

Me gustaría ver qué versión hubiera salido de una colaboración entre ambos...

Thanx, y besotes!